Los Búffalos…..y sus leyendas

EL ORIGEN DE LOS BÚFFALOS

Una leyenda Cheyenne

Hace mucho tiempo una tribu de cazadores Cheyenne, vivía en la cabecera de un torrente, que finalmente desembocaba en una gran cueva.

Debido a la gran necesidad de suministro, de nuevos alimentos para su pueblo, el Jefe convocó al consejo a una reunión.

“Debemos explorar la cueva grande”, dijo a su pueblo. “¿Cuántos valientes cazadores se ofrecen para ir a esta aventura? Por supuesto, puede ser muy peligroso, pero tenemos cazadores valientes.” Nadie respondió a la petición del Jefe.

Por último, un valiente joven guerrero, se adelantó en respuesta al Jefe y dijo – “Voy a ir yo, seré yo, quien se sacrifique por nuestro pueblo si es necesario”.

Llegó a la cueva, y cual fue su sorpresa, al encontrarse con otros dos jóvenes cazadores Cheyennes, cerca de la apertura, donde la corriente se volvía más mansa.

“¿Estáis aquí para burlaros de mí “? , les preguntó “¿ O creéis que soy un cobarde y me voy a echar atrás ? ”

Pero los otros dos valientes le respondieron, que no se burlaban y que estaban seguros de que no se echaría atrás .

-No, te equivocas acerca de nosotros. Realmente queremos entrar en la cueva contigo “, dijeron.

Sonrieron y se estrecharon los tres la mano y juntos saltaron por la apertura de la gran cueva. Debido a la oscuridad, les llevó algún tiempo a que sus ojos se acostumbraran a ella, y a continuación, descubrieron lo que parecía una puerta.

El primer bravo llamó, pero no hubo respuesta. Volvió a llamar, más fuerte.

“¿Qué quereis, mis valientes?” preguntó una vieja abuela india, mientras entre abría la puerta un poco.

“Abuela, venimos en busca de suministro de alimentos nuevos para nuestra tribu”, respondió el primer bravo. “Nuestro pueblo nunca parece tener suficiente comida para comer.”

“¿Teneis hambre ahora?” -preguntó ella.

“Oh, sí, abuela, tenemos mucha hambre”, respondieron a la vez los tres valientes.

La abuela abrió la puerta grande, invitando a los valientes jóvenes a entrar.

“Mirar por ahí!” dijo señalando la ventana, para que vieran a través de ella.

Una hermosa y amplia pradera se extendía ante sus ojos. Grandes manadas de búfalos pastaban contentos. Los jóvenes cazadores casi no podían creer lo que veían!

La abuela les trajo a cada uno de ellos, una olla de piedra llena de carne de búfalo. ¿Qué bueno está iban diciendo, mientras comían y comían hasta sentirse llenos.

Para su sorpresa, cuanto más carne de búfalo comían, más se llenaban sus cacerolas de piedra!

“Yo quiero que ustedes lleven sus cacerolas de piedra, llenas de carne de búfalo a su gente del campamento”, dijo la abuela. “Decidles, que pronto voy a enviar algunos búfalos vivos.”

“Gracias, gracias, gracias, abuela”, dijeron los tres jóvenes guerreros Cheyennes.

Cuando los cazadores jóvenes regresaron a su tribu con los dones de la carne de búfalo, su pueblo se alegró por el nuevo alimento. La tribu entera comió con ganas, de esas tres ollas mágicas de la abuela, que mucho agradecieron.

Cuando la tribu Cheyenne despertó al amanecer del día siguiente, las manadas de búfalos habían aparecido misteriosamente, en torno a su pueblo.

Estaban verdaderamente agradecidos, a la vieja abuela india y a los espíritus del cielo, por su buena fortuna.

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Los Zorros…..y sus leyendas

El Zorro

Una leyenda Blackfoot

Un día el viejo índio se fue de cacería, llevando al zorro con él. Llevaban de caza varios días, pero cazaron a nada. El tiempo era cálido y agradable, en el final del otoño.

Después de un largo día caminando, tenían mucha hambre, el viejo se fue a lo alto de una cresta y al otro lado, vio a cuatro antílopes acostados, pero no había manera de que pudieran acercarse a ellos.

Bajó y a su regresó y le dijo al zorro lo que había visto, y pensaron durante mucho tiempo, de que manera podían cazar a los antílopes.

Por fin el viejo le dijo al zorro: “Mi hermano pequeño, tan slolo concibo una sola manera, de conseguir estos animales. Este es mi plan, si estás de acuerdo, voy a arrancarle todos los pelos , excepto un mechón al.. final de su cola. Entonces usted se pasea por la cima de la colina y sube y baja, a la vista de los antílopes. Les parecerá tan gracioso, que ellos mismos se reirán hasta la muerte. ”

Al zorro no le gustaba la idea, pero no podía pensar en nada mejor, por lo que estuvo de acuerdo, con el proyecto del anciano índio.

El viejo le arrancó todos los pelos, dejándolo perfectamente desnudo, excepto el final de su cola y el zorro se fue sobre el cerro , corriendo hacia arriba y hacia abajo.

Cuando llegó cerca de los antílopes, giró sobre si mismo, caminó sobre sus patas traseras y pasó por hacer toda clase de piruetas y travesuras. Cuando los antílopes lo vieron por primera vez , se levantaron sobre sus patas, y lo miraron.

No sabían qué hacer con él, luego se echaron a reír, y cuanto más lo miraban, más se reían, hasta que pasado un tiempo, uno a uno, fueron cayendo exhaustas, hasta morir.

Entonces el viejo fue a la colina y bajó hasta donde se hayaban los antílopes muertos y comenzó a despedazarlos. A esas horas, había aumentado un poco más el frío.

“Ah, hermano pequeño”, dijo el hombre viejo al zorro, “lo has hecho espléndidamente. No me extraña que los antílopes se rieran hasta la morir. Estuve a punto de morir yo mismo, cuandote miraba desde la colina. Se veía muy divertido.”

Mientras él decía esto, seguia trabajando desollando las pieles y reservando la carne, para llevarla a la aldea. Durante todo el tiempo que estuvo hablando con el zorro, que estaba cerca, este estaba con la espalda encorvada y sus dientes castañeteaban de frío. Ahora un viento se levantó desde el norte y unos pocos copos de nieve, estaban volando en el aire.

Hacía cada vez más frío y más frío. El viejo seguía hablando, no paraba de hablar al zorro, que estaba sentado desnudo detrás de él, completamente inmóvil, con la mandíbula hacia fuera, enseñando los brillantes dientes.

Por fin viejo tenía la piel todos los antílopes y la carne cortada. Se levantó, dijo: “Está haciendo bastante frío, ¿no es cierto?.. Bueno, no me importa el frío, tenemos toda la carne, para pasar el invierno, ya no vamos a tener nada que hacer, pero fiesta, bailar y cantar, lo haremos hasta la primavera. ” .

El zorro no respondió. Entonces el viejo se enojó y gritó: “¿? ¿Por qué no me respondes? No me oye hablar con usted?” El zorro no dijo nada. Entonces el viejo, que estaba loco, le dijo: “¿No puedes hablar?” y se acercó al zorra y le dio un empujón con el pie y el zorro se cayó. Estaba muerto, rígido, congelado por el frío.

Los Zorros…..y sus leyendas

 
Una leyenda Apache Jicarilla
 El zorro y el martín pescador
Fox , el zorro, siguió su camino y se encontró con Kingfisher, el martín pescador, Ket-la’-i-le-ti, a quien acompañó a su casa. El martín pescador dijo, que él no tenía comida para ofrecer a su visitante, por lo que iría a pescar, para Fox.

Rompió, a través de seis pulgadas de hielo en el río y atrapó dos peces, que cocinó y sirvió a su invitado.

Fox se mostró satisfecho con su ofrecimiento, e invitó a Kingfisher, para devolverle su hospitalidad.

Al cabo del tiempo, el martín pescador llegó a la casa de los Fox, quien dijo: “No tengo comida para ofrecerte,” luego se fue al río, pensando en capturar los peces, de la misma manera, como el martín pescador lo había hecho.

Fox saltó, desde lo alto de una roca , pero en lugar de romper el hielo, se rompió la cabeza y se mató. El martín pescador se acercó a él, lo agarró por la cola, y la hizo girar en torno a Fox a la derecha, cuatro veces, lo que le de restableció la vida.

Kingfisher atrapó algún pez, y comieron juntos.

“Yo soy un hombre-medicina”, dijo el martín pescador, “es por eso, que puedo hacer estas cosas, nunca debes tratar de capturar peces, de esa manera otra vez..”

Después de que Kingfisher se marchara, Fox realizó una visita, a la casa de Pradera-perro, donde fue recibido cordialmente. Pradera-perro puso cuatro palos, cada uno de un pie de longitud, en las cenizas una hoguera, y cuando estos se asaron, que resultó estar muy bien tostados, pradera-perro los sirvió, para la cena de Fox, que los encontró muy sabrosos.

Fox invitó a Pradera-perro, a que le devolviera la visita, que en poco tiempo se cumplió.

Cuando esto sucedió, Fox colocó, cuatro palos en el fuego para asar, pero que fueron consumidos por él, y en vez de alimento sabroso para ofrecer a su huésped, no tenía nada más que cenizas. Pradera-perro, le dijo a Fox: “Usted no debe tratar de hacer lo que yo, pues soy un curandero;. Es por eso, que puedo transformar la madera en carne.” Pradera-perro entonces, preparó una comida como lo había hecho anteriormente y cenaron los dos.

Fox fue a visitar a Buffalo, I-arma-da, que exclamó: “¿Qué voy a hacer ?, no tengo comida para ofrecerte, pero sin embargo, te prepararé algo de emergencia, dijo Bufalo.

Buffalo, disparó una flecha hacia arriba, que se clavó en su propia espalda, cuando cayó. Al exraersela, un riñón y la grasa que lo rodeaba salió también. Esto lo cocinó para Fox, y agregó un bocado de su propia nariz, que le dió Fox.

Como de costumbre, Fox invitó a su anfitrión, a que le devolviera la visita.

Cuando Buffalo visitó a Fox, este último se cubrió la cabeza con malas hierbas, imitando la cabeza del búfalo. Fox pensó, que podía proporcionar los alimentos para la cena, como el Buffalo lo había hecho, por lo que disparó una flecha al aire, pero cuando se acercó a él, en su vuelo de regreso, él se asustó y huyó.

A continuación, la carne de búfalo se preparó para su comida, como en la ocasión anterior. “Usted no debe tratar de esto”, dijo, “Yo soy un curandero;. Es por eso, que tengo el poder”

Algún tiempo después, como Fox recorría muchos caminos, se encontró con un alce, Elk, descansando al lado del camino. Él se asustó, cuando vio los cuernos del alce en movimiento, y saltó para evitar, lo que parecía ser un árbol que se caía.

“Siéntate a mi lado”, dijo el Elk. “No tengas miedo.”

“El árbol caerá sobre nosotros”, dijo Fox.

“Oh, siéntate, que no se caerá. No tengo comida para ofrecerle, pero te proporcionaré alguna..” El alce cortó filetes de su propio lomo, que el zorro se comió, y antes de partor, Fox invitó al alce. a que le devolviera la visita.

Cuando Elk fue a ver a Fox, este último intentó, sin éxito, cortar la carne de sus propios y escasos flancos. Luego introdujo palos afilados en su nariz, y permitió que la sangre corriera sobre la hierba, tratando en vano, de transformarla en carne y de nuevo estaba en deuda, con su huésped para una comida.

“Yo soy un hombre-medicina, por eso, no puedo hacer lo que haces tu”, del mismo modo que tu, que no eres hombre-medicina, no puedes hacer, lo que hago yo ”,..dijo Elk.

LOS OSOS……..y sus leyendas

 
 
Una leyenda Blackfoot
 
Los Osos
Un anciano indio el  estaba caminando a lo largo del camino y a lo lejos vio a muchos lobos. Cuando él se acercó, vio que el jefe de los lobos, era muy viejo, y sentados a su alrededor estaban todos sus hijos.

El anciano dijo: “Piedad de mí, Lobo Jefe , conviérteme en un lobo que pueda vivir a tu manera y que pueda capturar ciervos y todo lo que corre rápido.”

“Acercaos, pues-dijo el Jefe lobo”, que pueda frotar tu cuerpo con mis manos y cubrir tu cuerpo de pelo “.

“Hold”, dijo el -, anciano, cubre mi cuerpo con pelo en la cabeza, los brazos y las piernas. Cúbreme de pelo.. ”

Cuando el Lobo Jefe lo había hecho, le dijo al anciano:. ” Tendrás tres compañeros para ayudarte, uno es un corredor muy rápido, otro corredor lo hace bastante bien y el último no es muy rápido. Llévatelos ahora contigo, y a otros de mis hijos más jóvenes, que están aprendiendo a cazar, pero no pueden ir por donde sopla el viento, mantenlos en el refugio, o los jóvenes se congelará hasta la muerte “.

Luego se fue a cazar, y el anciano los llevó a las colinas altas, donde hacía mucho frío.

Por la noche, se acostaron a dormir y casi se congelaron. el anciano dijo a los lobos, “Cubrídme con vuestras colas.” Así que todos los lobos se establecieron a su alrededor, lo calentaron y se durmieron.

En poco tiempo se despertó y les dijo con enojo: “quitarme las colas”, y los lobos se alejaron y cubrieron sus cuerpo con sus colas.

Al poco rato volvió a sentir frío, y gritó: “¡Oh, mis hermanos pequeños, me cubrídme con las colas o me muero de frío . ” Así que echó a un lado otra vez y se cubrió el cuerpo con sus colas.

Cuando se fue la luz del día, todos se levantaron y salieron de caza. Vieron algunos alces, los persiguieron y mataron a tres. Cuando estaban a punto de comer, el Lobo Jefe llegó junto con otros muchos de sus hijos y un lobo dijo: “Hagamos al pemmican de los alces”, y todos se pusieron contentos.

Entonces este mismo lobo dijo “No hay que mirar ” y todo el mundo cerró los ojos, mientras hacía el pemmican.

Pero el alce era viejo y estaba duro y enfadado lanzó un hueso redondo y golpeó al anciano en la nariz y a este dolió mucho. Entonces el anciano dijo: “Permítidme hacer el pemmican.” Así que todos los lobos cerraron los ojos, mientras el anciano tomó el hueso redondo y mató al lobo que lo había golpeado.

Entonces el lobo jefe se enfadó, y dijo: “¿Por qué matar a tu hermano?” “No fue mi intención”, respondió el anciano. “Él miró y me tiró el hueso y yo sólo quería que le doliera como a mi un poco.”

Entonces dijo el Lobo Jefe: “No puedes vivir con nosotros por más tiempo Toma a uno de tus compañeros cazadores cazad por vosotros mismos..” Así que el anciano tomó al corredor rápido y se marcharon. Así vivieron solos durante mucho tiempo, y mataron a todos los alces y ciervos que quisieron.

Una mañana el anciano se despertó y dijo: “Oh, mi hermano pequeño, he tenido un mal sueño. De aquí en adelante, cuando persigamos la caza, si hay una corriente de agua no debemos seguir por allí . Incluso un pequeño manantial no se debe saltar.. . ” Y el lobo prometido no saltar sobre el agua.

Un día el lobo estaba persiguiendo a un alce, que corrió hacia una isla en un riachuelo. La corriente era muy pequeña, por lo que el lobo pensó: “Este es un pequeño arroyo, tengo que ir donde está el alce ya lo tengo muy cansado y yo no creo que vaya a salir de la isla..” Así que saltó a la isla, y tan pronto como saltó el arroyo, un oso lo atrapó. Esa isla era el hogar de la Osa mayor y sus dos hermanos.

El anciano esperó mucho tiempo a que el lobo de volviera, y luego fue a buscarlo. Pidió a todas las aves que encontró si lo habían visto, pero todos le respondieron que no.

Por fin vio a un martín pescador, que estaba sentado en una rama desde la que dominaba el agua. “¿Por qué usted se sienta allí, mi hermano menor?” dijo el anciano. “Porque”, respondió el martín pescador, “el Oso Jefe y sus hermanos han matado a tu lobo, se han comido la carne y la grasa la han arrojado al río, y cada vez que veo un pedazo flotando, vuelo hacia abajo y me lo como.

” Entonces dijo el anciano, “El Jefe del oso y sus hermanos salen a menudo? Y dónde viven?”

“Ellos salen cada mañana para jugar”, dijo el martín pescador- y viven en esa isla. ”

El anciano fue hasta allí y vio sus huellas en la arena, donde habían estado jugando.

El mismo se convirtió en un árbol podrido. Al poco rato los osos salieron y al ver el árbol, el oso Jefe dijo: “. Mira ese árbol está podrido y es viejo. Vaya, hermanos !!! y si no lo es..?

 Así que los dos hermanos se acercaron al árbol, uno lo arañó y dijo: “No, hermano, es sólo un árbol”. Entonces el oso jefe se acercó, arañó y mordió al árbol y aunque al anciano le dolió, no se movió. A continuación, el Jefe oso estaba seguro de que era sólo un árbol, y comenzó a jugar con sus hermanos.

Ahora mientras jugaban, todos le daban la espalda. El anciano se inclinó y disparó una flecha a cada uno de ellos, gritando muy fuerte escaparon corriendo, de regreso a la isla.

Entonces el anciano cambiado en sí mismo, bajó a lo largo del río.

Muy pronto vio a una rana saltando de un margen al otro y cada vez que se saltaba decía, “Ni’ nah-O-kyai’-yu!” Y a veces cuando se paraba…. cantaba: “Ni’ nah-O-kyai’-yu Ni’ nah-O-kyai’-yu, director jefe de Bear Bear Nap’-i I-nit’-si-wah Ni!! “-O-nah kyai’-yu!” Viejo matarife del Jefe oso! ”

¿Qué dices?” -exclamó el hombre antiguo. La rana repitió lo que había dicho.

“¡Ah!” -exclamó el anciano “, me dices todo sobre ellos.”

“El Oso Jefe y sus hermanos-contestó la rana,” estaban jugando en la arena, cuando el viejo hombre les disparó sus flechas Ellos no están muertos, pero las flechas están muy cerca de sus corazones;. Me voy ahora con una buena medicina a curarlos “.

Entonces el anciano mató a la rana y le arrancó su piel,.Se cubrió con ella y nadó de vuelta a la isla, saltó hacia arriba hacia los osos, gritando a cada paso, “Ni’ nah-O-kyai’-yu!” al igual que la rana había hecho.

“Rápido”, exclamó el Jefe del oso.

-Sí-respondió el anciano y pillando al Jefe oso desprevenido, le hundió la flecha en su corazón.

“Lo he curado, pero está dormido ahora”, exclamó al otro oso y dirigiéndose hasta el, empujó a la flecha en el corazón del hermano mayor. “están curados los dos pero ahora descansan le dijo al tercer oso y acercándose hasta el , metió la flecha en el corazón del oso que quedaba.

Luego encendió un gran fuego, les quitó la piel a los osos, separó de ellas la grasa y la vertió en un hueco en el suelo. Llamó a todos los animales para que vinieran a revolcarse en la grasa. Y todos los animales que iban llegando asó lo hicieron.

Los osos llegaron los primeros y se revolcaron un buen rato en ella, esa es la razón por la que son tan gordos.

Por último llegaron los conejos, poca grasa quedaba ya, la llevaban encima los animales que llegaron antes, pero con la poca que quedaba huntaron sus patas. El anciano les ayudó frotándolos de grasa sobre sus espaldas y entre sus patas traseras. Esa es la razón por la que los conejos tienen dos capas de gran cantidad de grasa en la espalda y entre las patas traseras.

LOS LOBOS…… Y sus leyendas 2

Una leyenda Inuit

Cuando el lobo era un DIOS

En el principio de los tiempos, Kaila era el dios del cielo por encima de los inmensos bosques y llanuras heladas. Creó al Hombre y a la Mujer.

Completamente solos y libres, el hombre y la mujer observaron el mundo a su alrededor. La mujer le pidió a Kaila que poblara la tierra. Kaila le dijo a la Mujer que hiciese un agujero en el hielo, y que sacase del agujero a todos los animales. El último de los cuales fue el caribú.

“El caribú será tu mejor regalo. El te alimentara a ti y tu familia, gracias a sus pieles confeccionareis ropa y tiendas para abrigaros”, le dijo Kaila a la Mujer.

La Mujer ordenó al caribú que se multiplicara, y habitase los inmensos bosques y llanuras heladas. Así fue. Los caribús se multiplicaron y los Hijos de la Mujer también.

Los Hijos de la Mujer cazaban siempre los caribús fuertes y gordos, no deseaban los caribús débiles, porque estos no tenían buena carne ni tampoco sus pieles eran buenas. Así fueron desapareciendo los caribús fuertes y sanos, aumentando el número de caribús débiles y enfermos. Viendo que sus hijos empezaban a pasar hambre, la Mujer se puso a llorar. Kaila desde el cielo vio sus lágrimas.

“Te di el mejor de los regalos y lo malgastaste, pero como mi generosidad es grande, intentaré ayudarte.” dijo Kaila a la Mujer.

Kaila habló con Amarok, el espíritu de los lobos, que vivía cerca de él en el cielo. Le pidió que enviase lobos a la tierra para que estos se comieran los caribús débiles y enfermos.

Desde lo alto de la colina, los hombres observaban los lobos.

Después de reunirse en el bosque, la manada de lobos se dirigió sin ruido hacia los caribús que rumiaban tranquilamente. Al ver los lobos, los caribús se agruparon, formando un círculo protector alrededor de los animales débiles y jóvenes.

Los lobos se lanzaron para romper el círculo formado por los caribús y alejar a los más fuertes.
Desde aquel día el espíritu de Amarok reina en el Gran Norte.

Los Inuit dejan cazar tranquilos a los lobos, porque saben que el caribú nutre al lobo, pero el lobo mantiene la buena salud de los caribús.

LOS LOBOS…… Y sus leyendas

Una leyenda Blackfoot

El Hombre de los lobos

Había una vez un hombre que tenía dos malas esposas. Estas no tenían vergüenza.

El hombre pensó que si se las llebava lejos del poblado, podría enseñarlas a cambiar su manera de comportarse. Así que se mudó lejos de su refugio en la pradera.

Cerca de donde acamparon se alzaba una alta colina, donde todas las noches, alrededor de la puesta de sol, el hombre subía a su cima. Había una calavera de búfalo allí, donde el solía sentarse. Desde ahí podía ver a los búfalos alimentarse y ver si algún enemigo se acercaba.

Un día una de sus mujeres, le dijo a la otra..” Esto es muy solitario”, ” No tenemos a nadie con quien hablar ni divertirnos ”, ” No hay nadie a quien visitar ”

”Vamos a matar a nuestro marido ”, le respondió la otra, ” Entonces podremos volver a vivir como antes y pasar muy buenos ratos”…..

Por la mañana temprano el hombre salió a cazar, y en cuanto se perdió de vista, sus mujeres subieron a lo alto de la colina. Allí cavaron un hoyo profundo, colocaron estacas, lo cubrieron con hierba y tierra, y colocaron de nuevo la calavera de búfalo en su lugar.

Por la tarde el hombre regresó al campamento, cargado con carne fresca que había cazado. Así que las dos mujeres se apresuraron a cocinar para el.

Después de comer, el hombre subió a la colina y se sentó en el cráneo. Como habían maquinado las dos mujeres, la estructura cedió y cayó a la fosa. Sus esposas le estaban mirando desde muy cerca y cuando lo vieron desaparecer, corrieron al campamento, metieron todo lo que pudieron en las angarillas de perro, y se alejaron presurosas hacia el poblado. Al llegar cerca de el, donde las podían oír, se pusieron a llorar las dos, desconsoladamente.

” ¿ Pero que pasa ? ” les preguntaron, ” ¿ Por qué estáis de luto ? ¿ Dónde está vuestro marido ? ”

” Está muerto” respondieron.” Hace cinco días que salió a cazar y nunca regresó.” Y lloraron, lloraron sin cesar.
El hombre se hirió al caer al pozo. Después de un tiempo trató de salir de el, pero estaba tan mal herido que no podía trepar. Un lobo que andaba cerca, llegó a la fosa y lo vio, y se compadeció de el.

Ah-hwoooo! Ah-hwoooo!, aulló y cuando los otros lobos lo oyeron fueron corriendo a ver que ocurría. Hubo muchos coyotes, tejones y zorros.

” En este agujero” dijo el lobo, ” he encontrado a un hombre. Se ha caído en el. Vamos a cavar hacia fuera y los tendremos por nuestro hermano ”.

Todos estuvieron de acuerdo con lo que el lobo dijo y comenzaron a cavar. En poco tiempo tenían un agujero cerca del hombre.Entonces el lobo que lo encontró dijo : ”Esperad, quiero deciros unas cuantas palabras a todos vosotros. ” todas las especies animales, continuó, ” Todos tendremos a este hombre por nuestro hermano, pero fui yo, quien lo encontró, así que creo que debe vivir con nosotros los lobos, será Lobo Grande, ”

Todos asintieron, dijeron que eso era así, de modo que el lobo entró en el agujero y derribó el resto de la tierra, arrastró al hombre fuera casi muerto. Se le dio un riñón para comer y cuando fue capaz de caminar un poco, los lobos grandes lo llevaron a su guarida. Allí había un lobo ciego muy viejo, conocedor de una medicina muy poderosa. El curó al hombre, e hizo que su cabeza y sus manos se parecieran a los de un lobo. El resto de su cuerpo no cambió.

En aquellos tiempos, la gente hacía agujeros en las paredes pis’kun y colocaban trampas establecidas, y cuando los lobos u otros animales iban a robar la carne, eran capturados por el cuello.

Una noche todos los lobos bajaron a la pis-kun a robar la carne y cuando llegaron cera de ella, el hombre-lobo djo : ” Esperad aquí un rato, voy a bajar y fijar los lugares, para que no seáis capturados. ” El llegó hasta ella y deshizo todas las trampas, luego volvió y llamó a los lobos y a los coyotes, tejones y zorros. Todos fueron al pis-kun y fue todo un festejo, comieron todo lo que quisieron y se llevaron carne a sus respectivas guaridas.

Por la mañana la gente se sorprendió, al encontrar que la carne había desaparecido y que habían desmostado las sogas de las trampas. Se preguntaron como lo podrían haber hecho.

Durante muchas noches las horcas se elaboraron y habían robado igualmente la carne, pero una vez, cuando los lobos fueros allí a robar, solo encontraron los huesos de un toro, El hombre-lobo se enojó mucho y gritó : ” Bad-le-dar-nos-ooo! Mal-que-dar-nos-ooo! ”

La gente lo oyó y alguien dijo: ”..Es un hombre-lobo el que ha hecho todo esto, vamos a atraparlo. ” Así que pusieron en el pis-kun, unos agradables pemmican, mezclados con rica grasa.

Al caer la noche los lobos volvieron y cuando el hombre-lobo vio la buena comida, corrió hacia el y empezó a comer. Entonces toda la gente apareció por todos lados,, lo agarraron con las cuerdas y lo llevaron a uno de los tipis. Cuando entraron a la luz del fuego, se supo de inmediato quien era, Ellos dijeron: ” Este es el hombre que se había perdido. ”

– No- dijo el hombre, ” Yo no me he perdido. Mis esposas trataron de matarme. Cavaron un hoyo profundo, caí en el, me herí tanto que no podía salir;..Pero los lobos se apiadaron de mí y me ayudaron, de no ser así me abría muerto allí.

Cuando el pueblo oyó esto, se enojaron mucho y le dijeron al hombre, que debía de hacer algo al respecto.

” Como usted dice, así lo haré ”, contestó. ” Voy a entregar a las mujeres, a la I-Kun-uh’-kah-tsi, ellos sabrán que hacer.”

Después de esa noche, no se volvió a ver ni a saber, de las dos mujeres nunca más.

( Firts People – the legends ) Indian American Legends )) Traducida y adaptada por E.M.D. ( chagall )

EL caballo,el animal preferido de Diós

 
 EL CABALLO
EL ANIMAL PREFERIDO DE DIOS
 
Dios recorría el mundo después de la creación cuando al pasar por el desierto escuchó los gritos y el llanto de un beduino.
Al preguntarle porque lloraba, el árabe le respondió:

Vi las riquezas que los otros pueblos ganaron y para mí solo me diste arenas. Dios percibió que no había sido justo en la distribución de los bienes de la tierra, y le dijo:

No llores más, te voy a compensar dándote un regalo que no le di a ningún pueblo. Y tomando con la mano derecha al viento del sur que pasaba, dijo:

¡Plásmate, viento del sur! Voy a hacer de ti una nueva criatura.
Serás mi regalo y el símbolo de amor a mi pueblo.

Para que seas único y que nunca te confundan con las bestias, tendrás:
La mirada del águila, el coraje del león y la velocidad de la pantera.
Del elefante te doy la memoria, del tigre la fuerza, de la gacela la elegancia.
Tus cascos tendrán la dureza del sílice y tu pelo la suavidad del plumaje de la paloma.
Saltarás más que el gamo, y tendrás del lobo el faro. Serán tuyos los ojos del leopardo por la noche, y te orientarás como el halcón, que siempre vuelve a su origen.
Serás incansable como el camello, y tendrás del perro el amor a su dueño.

Y finalmente, caballo, como un regalo mío al hacerte caballo y hacerte árabe, te doy para que seas único:
La belleza de la Reina y la majestad del Rey.

Dios le dijo al Viento del Sur:
"Conviérte en sólida carne porque quiero hacer de ti una nueva criatura, para que me honre y humille a mis enemigos y para que sirva a aquellos que estén bajo mi potestad". Y el viento del Sur respondió:
"Hágase según tu voluntad tu deseo"

Entonces Dios tomó un puñado de viento y sopló creando el caballo y diciendo:
"Te llamarás árabe y la virtud inundará el pelo de tus crines y tu grupa. Serás mi preferido entre todos los animales porque te he hecho amo y amigo. Te he conferido el poder de volar sin alas, ya sea en el ataque o en la retirada. Sentaré a los hombres en tu grupa y rezarán, me honorificarán y cantarán aleluyas en mi nombre…ahora ve!, y vive en el desierto cuarenta días y cuarenta noches…sacrifícate y aprende a resistir la tentación del agua, broncea el color de tu cuerpo y aligera tus músculos de grasa…porque del viento vienes y viento debes ser en la carrera"

 

El origen de los Corceles Negros
 
      
 
En un pintoresco pueblecito habitaba un gigante de nombre Shant´e a pesar de ser grande era muy bondadoso y los habitantes del pueblo lo querían mucho. Cada año en su cumpleaños los aldeanos organizaban fiesta, y le daban infinidad de regalos. Pero en su cumpleaños numero 5698 hubo un regalo en especial que le fascinó.

Un angel le regalo 10 corceles blancos eran tan hermosos su crin dorada y su piel tan tersa como la seda.

Shant´e los contemplaba todos los días hasta el anochecer y así pasaron tantas lunas, hasta que un día se pregunto él por que no había corceles negros. El sé hacia esa pregunta antes de conciliar el sueño.

   

Hasta que una noche una vocecilla le contesto. El amor hace, milagros.

Pero en fin, una mañana tan linda noto que uno de sus corceles ya no estaba, sus huellas se introducían al interior del bosque, su corcel se había perdido. 

El gigante lo busco y busco pero no lo halló. Pasaron varios días y el gigante entristeció mucho.

Así que los aldeanos se compadecieron de su dolor y lo ayudaron a buscar su corcel, pero no lo hallaron.

Una mañana, un pequeño pastor se interno al bosque en busca de una de sus ovejas, en su búsqueda encontró una bestia extraña en forma de corcel, atascada en un pantano. A lo cual llevo la noticia a la aldea. El gigante al oír la buena nueva se levanto de su enorme cama, y corrió en auxilio de su amado corcel.

Al llegar al lugar, lo saco con su enorme mano, y al limpiar su hermosa piel blanca se llevo una enorme sorpresa, ya que debajo de esa densa sabana de lodo. Había una nueva piel, ahora era totalmente negra. Un color negro tan brillante como el ébano.

A lo cual el gigante lloro de emoción y alegría, y comprendió las palabras de aquella vocecita.

¡¡¡¡¡¡El amor hace milagros!!!!!

Cuenta la leyenda que el gigante al pasar los años y las generaciones… se convirtió en montaña… en un bosque encantado alejado de la gente……. y cuentan que en su interior….. alberga una manada de 10 corceles blancos, comandado por un enorme y bello corcel

¡¡¡¡NEGRO!!!!!

 
CABALLOS FAMOSOS

 

Pegaso: El caballo de los dioses

"Pegaso" fue el primer caballo que consiguió estar entre los dioses de la Mitología Griega y tratar de tú a los habitantes del Olimpo. Pegaso era el caballo de Zeus, el dios soberano y amo del Cielo y la Tierra.

Según los esquemas de la Mitología el "caballo volador" nació del chorro de sangre que brotó cuando Perseo cortó la cabeza a Medusa y gracias a él pudo libertar el héroe a Andrómeda, la hija del rey de Etiopía, que quiso disputar a las Nereidas el premio de la hermosura y fue atada a una roca para que la devorase un monstruo marino …….y que después haría su esposa.

"Pegaso", creció y vivió sus años de potro en las laderas y los verdes prados del monte Olimpo, morada de los dioses, que estaba situado entre Tesalia y Macedonia (Hoy monte Olimbos)…y era un bello ejemplar del tipo "sículo", cruce del ario y del persa, de color blanco y gran poderío. Estaba dotado de alas y volaba por los aires, cuando no corría "como el viento" por la tierra.

"Pegaso" fue el caballo más rápido que ha existido y el símbolo de la velocidad…como los demuestran los cantos inmortales que en su honor entonaron los poetas de todos los tiempos. Pero, además, fue también el primer medio de comunicación y transporte que se elevó por los aires. De ahí las numerosas fábulas que le atribuyeron los griegos y el lugar destacado que ocupa en la mitología y en la historia del caballo. Aunque no fuese un caballo de carne y hueso

 

Janto: El caballo de Aquiles epeo
 


Después de "Pegaso", el caballo de los dioses, no hay más remedio que hablar de "los caballos de la Ilíada", ya que sin ellos no se concibe la obra de Homero…ni la guerra de Troya.

"Janto" junto con "Balio" formaban la pareja de "caballos inmortales" que Peleo recibió al casarse con la nereida Tetis, de cuya unión nació Aquiles. La yegua que los parió se llamaba "Podarga".

Se asegura de "Janto" que, aunque de origen divino e inmortal, era un caballo negro y de pura sangre persa, que tenía tres años y estaba dotado de patas especialmente vigorosas que le capacitaban para correr a mayor velocidad que la mayor parte de sus congéneres. Por su parte, "Balio" era de color blanco e igualmente rápido. Esta rapidez de ambos era lo que impedía que Aquiles pudiera uncir a su carro otros dos caballos que era lo habitual entre los griegos.

Bucéfalo: El caballo de Alejandro Magno
 
           
Se llamaba "Bucéfalo" y era el caballo del gran Alejandro Magno, sin duda el general más grande de la Historia (¡el que jamás perdió una batalla y construyó un imperio!) y el "hombre de Estado" más genial de su tiempo.

Alejandro fue el hijo primogénito del rey de Macedonia, Filipo II, el creador de la famosa "falange macedónica", que revolucionó el arte de la guerra y el que logró unificar las ciudades-Estado de Grecia, salvo Esparta. Alejandro nació en el año 356 A.C. y tuvo como profesor de estudios al gran Aristóteles. A los dieciséis años, Alejandro guerreaba ya como un experto y hacía de "regente" en ausencia de su padre. Dos años más tarde era el jefe de la caballería. A los veinte años subió al trono y fue rey hasta su muerte, acaecida trece años más tarde.

Según la leyenda fue en sus tiempos de jefe de la caballería cuando pidió a su padre que le proporcionase "caballos de Tesalia" por ser los mejores del mundo para la guerra. Y eso hizo el rey Filipo.

"Bucéfalo" que era de color negro azabache y una estrella blanca en la frente con forma de "cabeza de buey", despertaba el asombro de todos por su belleza, su poderío y su rebeldía….

Cuenta Plutarco en "Vidas paralelas: Alejandro y César" que el encuentro entre Alejandro y "Bucéfalo" se produjo de la siguiente manera: "Trajo un tesalino llamado Filónico el caballo Bucéfalo para venderlo a Filipo en trece talentos, y habiendo bajado a un descampado para probarlo pareció áspero y enteramente indómito, sin admitir jinete ni sufrir la voz de ninguno de los que acompañaban a Filipo, sino que a todos se les ponía de manos. Desagradóle a Filipo y dio orden de que se lo llevaran por ser fiera e indócil; pero Alejandro, que se hallaba presente dijo:

-Qué caballo nos perdemos!¡Y todo por no tener conocimientos ni resolución para manejarlo!

A lo que replicó Filipo, algo molesto por la suficiencia de su hijo:

-¿Acaso tú lo manejarías mejor que estos que tienen más años y más experiencia que tú?

-Por supuesto que sí; a este ya se ve que lo manejaré mejor que nadie -respondió Alejandro.

-¿y cuál ha de ser la pena de tu temeridad -preguntó Filipo- si no lo consigues?

-¡Por Zeus -exclamó el joven- , pagaré el precio del caballo!

Echáronse a reír y convenidos en la cantidad, marchó al punto adonde estaba el caballo, tomóle por las riendas y, volviéndole, le puso frente al sol, pensando, según parece, que el caballo, por ver su sombra, que caía y se movía junto a sí, era por lo que se inquietaba. Pásolo después la mano y le halagó por un momento, y viendo que tenía fuego y bríos, se quitó poco a poco el manto, arrojándolo al suelo, y de un salto montó en él sin dificultad. Tiró un poco al principio del freno, y sin castigarle y aún tocarle le hizo estarse quieto. Cuando ya vio que no ofrecía riesgo, aunque hervía por correr, le dio rienda y le agitó usando de voz fuerte y aplicándole los talones. Filipo y los que con él estaban tuvieron al principio mucho cuidado y se quedaron en silencio; pero cuando le dió la vuelta con facilidad y soltura, mostrándose contento y alegre, todos los demás prorrumpieron en voces de aclamación. Más del padre se refiere que lloró de gozo, y que besándole en la cabeza luego que se apeó le dijo:

-¡Hijo mío, busca un reino igual a ti, porque en la Macedonia no cabes!"

Alejandro salió de Grecia para hacer el imperio más grande de la antigüedad…y siempre a lomos de "Bucéfalo", el caballo más rápido y resistente que ha existido. Entre ambos, construyeron un imperio de más de veinte millones de kilómetros cuadrados.

 
Strategos: El caballo de Aníbal Bint



Aníbal fue el hijo de Amílcar Barca, el general cartaginés que conquistó España para Cartago, y vivió entre los años 247 y 183 A.C. Aníbal fue un gran jefe militar, sin embargo, lo que le elevó a la categoría de "mito universal" fue su hazaña de atravesar los Alpes con un ejército de más de cincuenta mil hombres, diez mil jinetes y medio centenar de elefantes…y vencer a los romanos en su propio feudo.

"Strategos" -en griego "General"- fue "el caballo de los Alpes", aquel con el que culminó la hazaña del gran Ejército y los elefantes. Al parecer, era un caballo impresionante, de gran alzada y color negro azabache, inquieto, agresivo en la carrera y fácilmente manejable en el combate (y no hay que olvidar que los cartagineses montaban sus caballos sin freno, sin bocado y muchas veces sin bridas). que se había hecho traer de la Tesalia griega en un afán de imitar a su gran ídolo juvenil: Alejandro Magno

 
Incitatus: El caballo de Caligula
 



Los romanos nunca fueron especialistas en caballería, ni fue ésta el eje de sus ejércitos, pues Roma confió siempre más en sus famosas legiones que en sus jinetes; Sin embargo, Roma hizo del caballo su animal predilecto, y de las carreras de caballos su deporte favorito.

De todos los caballos de Roma, incluyendo el de Julio César, el más famoso, sin duda, es el del emperador Calígula. Cayo César Augusto Germánico, que estos eran los verdaderos nombres de Calígula, fue el segundo de los llamados "emperadores locos" (los otros fueron Tieberio, Claudio y Nerón) y reinó desde el año 37 al año 41 de nuestra era cristiana.

Se llamaba "Incitatus", es decir, "Impetuoso", y al parecer era de origen hispano, lo cual no sorprende, pues Roma importaba cada año de Hispania alrededor de 10,000 caballos. Calígula, por lo visto, llegó a adorar a la noble bestia hasta el punto de que mandó construir para él una caballeriza de mármol y un pesebre de marfil…y más tarde una casa-palacio con servidores y mobiliario de lujo para que recibiese a las personas que le mandaba como invitados.

La leyenda asegura que el joven emperador comía y dormía en los establos, junto al caballo, los días de las carreras…, y para que nada ni nadie turbase al equino, ya desde la víspera decretaba el "silencio general" de toda la ciudad bajo pena de muerte a quien no lo respetase.

Se cuenta que en una de aquellas carreras, a pesar de todo, perdió "Incitatus" y que Calígula no pudo contenerse y mandó matar al osado auriga, pero diciéndole al verdugo aquello de "Mátalo lentamente para que se sienta morir".

 

Genitor: El caballo de Julio César
 


Caballo extraordinario, casi con pies de hombre y con pezuñas hinchadas a manera de dedos, el cual, nacido en su casa, habiendo los arúspices predicho que su dueño tendría el imperio del mundo, lo alimentó con gran cuidado y fue el primero en montarlo, al no consentir ningún otro jinete; más tarde hizo levantar incluso una estatua de éste delante del templo de Venus Genetrix.

Parece ser que "Génitor" -o sea, creador, padre o reproductor- fue llamado así por César en recuerdo de su padre muerto, cuando tan sólo tenía él catorce o quince años.

Con este caballo de "pies de hombre" fue con el que pasó el Rubicón cuando la noche del 12 de Enero del año 50 A.C. (calendario "Juliano"se decidió por la guerra civil y la conquista del Poder.

 
Lazlos: El caballo del desierto
 

"Lazlos" fue el primer caballo real que tuvo Mahoma, el caballo que precedió a la "espada"…aquel caballo que le regaló el gobernador del Egipto en los primeros años de la Egira.

Con este caballo hizo Mahoma su primera peregrinación real a La Meca, aunque sin abandonar todavía su camello favorito ("Al Qaswá"Es más, se dice que fue este espléndido animal el que inspiró a Mahoma su gran pasión y su amor por los caballos, y especialmente por las yeguas….y el que le movió a escribir y proclamar "El diablo nunca osará entrar en una tienda habitada por un caballo árabe".

Más tarde, y preocupado por la supervivencia "pura" de la raza equina, escribiría en el mismísimo Corán esta máxima: "Cuantos más granos de cebada proporciones a tu caballo, más pecados te serán perdonados…", lo cual justifica con creces la relación hombre-caballo, que duró trece siglos, y la grandeza del caballo "Árabe", el más bello y hermoso de los caballos del Mundo

 
LOS BRIOSOS CORCELES DE LA HISTORIA

 
En la Edad Media el código de caballería fue lo que rigió las relaciones entre el caballo y el hombre, entre otras cosas. A lomos de rápidos corceles fue el europeo en esa aventura sangrienta que fueron las Cruzadas. Ricardo Corazón de León se aprovisionó de veloces caballos para poder llegar hasta el Medio Oeste, y cuenta la leyenda que una de las primeras reyertas matrimoniales del homosexual rey inglés con su esposa Berenguela de Navarra fue por causa de una yegua que Ricardo le quitó para montar a un amanerado pajecillo suyo.

 

   
Los caballos de los mongoles no eran muy grandes, pero corrían más raudos que una tormenta. Genghis Khan contó con caballos resistentes, feroces pero de mediano tamaño para convertirse en el azote de Asia. Genghis no se detenía ante nada para avanzar, y para garantizar que sus caballos tuvieran pasto, mandaba grupos de exploración a matar a cuanto ganado encontraran delante para que el pasto estuviera esperando a sus propios caballos.

Cuando estalla la Guerra de los Cien Años entre Inglaterra y Francia, los franceses no habían logrado que su caballería fuera ligera. Los guerreros eran inmensos mastodontes enlatados a lomos de agotados caballos, y los ingleses fueron tan astutos para usar esta desventaja a su favor. En la batalla de Crecy, la caballería francesa caía como moscas, y en la batalla de Agincourt los pobres corceles galos acabaron enchufados en enormes estacas o con heridas a causa de unas espinitas metálicas que bien podrían ser los tatarabuelos de los miguelitos que despliegan los Parrales Vallejos en las huelgas nicas del transporte.

Uno de los caballos más amados de Turquía (que entonces era el Imperio Otomano) fue un fornido corcel negro llamado Viento del Diablo, perteneciente nada menos que al sultán Selim El Adusto.

Viento del Diablo fue un regalo del sultán Bayaceto El Poeta a su hijo Selim cuando éste estaba adolescente. Viento del Diablo no sólo era veloz, sino muy tierno con los niños y mostraba enorme preferencia por las manzanas verdes. Los otomanos criaban a sus caballos con mucho cariño, nunca les pegaban y los adornaban vistosamente. Muchas veces sus colas eran trenzadas con ricas pedrerías. El caballo en el cual el sultán Solimán el Magnífico (sucesor de Selim el Adusto) montó para ir a sitiar Viena era inmenso y no le tenía miedo al agua. Recordemos que en aquellos entonces no existían aún los puentes sobre el río Danubio.

Mandó Solimán una exploración a bordo de raudos corceles. Arrogante, Soliman mandó a decir que esperaba llegar a desayunar a Viena en breve. Viena fue salvada por mercenarios serbios ricamente ataviados montados en ariscos caballos, guíados por el polaco Jan Sovieski a lomos de un enorme caballo andaluz gris llamado Salvador.

El esperado desayuno de Soliman se le enfrió en Viena sin podérselo comer, y cuentan que lloró como un niño montado encima de su adorado caballo Jinn.

Cuando la Guerra Civil explota en Inglaterra, ya existe la artillería desde el siglo XIV. En 1642 los caballos son usados para llevar los cañones hacia sus posiciones, y surge el destacamento de los soldados llamados dragones, los cuales acuden montados al sitio de batalla pero luego combaten a pie. El feo y tosco Oliverio Cromwell, quien se hizo llamar Lord Protector después de mandar la monarquía inglesa al diablo y al rey Carlos I a ser decapitado, exigía sumisión total de sus huestes de caballería. Cromwell provenía de Anglia Este, donde se crian buenos corceles, y conocía mucho sobre equinos. Cromwell mandó a criar caballos en Irlanda, creando una nueva raza de cruces entre árabes y corceles irlandesas. Importó caballos de diversas partes, criándose así los antecesores de los modernos caballos de carreras.

A un genial, chele y amanerado monarca prusiano llamado Federico el Grande le debemos muchos avances que se hicieron en materia de caballería. En 1740 cuando toma las riendas de su país, Federico hereda una caballería pesada. Los pobres corceles están más colesterólicos que Capulina, y se cansan con facilidad. El ejército moderno nace con Federico, quien es hombre de armas tomar. Hace del servicio militar un modo de vida, creando a los primeros militares de carrera. Junto con los soldados a entrenamiento, van los pobres obesos caballos a sudar la gota gorda. A cada soldado le asigna su corcel para que lo considere su equipo vivo. La relación entre el corcel y su amo cobra nueva importancia. El caballo debe confiar ciegamente en su amo. En 1756 los pobres caballos pagan caro el ser tan confiados cuando acaban con la mitad de las tripas de fuera al finalizar una batalla. En 1759 Federico le cae encima a Silesia con 150 mil hombres, 30 mil de los cuales van a caballo. Mueren 20 mil corceles, héroes anónimos e inocentes en aras del expansionismo prusiano.

Napoleón Bonaparte pasa a la historia como uno de los hombres que más cruelmente se portó con los equinos. Comenzando por el hecho que el Pequeño Gran Corso era pésimo jinete, le gustaba pelear en enormes campos de batalla. Los caballos debían embestir contra las tropas enemigas. La caballería francesa era enorme, pero al contrario de Federico el Grande, Napoleón no consideraba esencial tratar bien al caballo. Los alimentaba mal, casi nunca los aseaba y se les azotaba.

 

       

Era chiste cruel de la época decir que la caballería francesa era anunciada por el tufo de sus equinos mucho antes de que ellos aparecieran en el sitio de batalla. En las campañas de Bonaparte, 4 millones de caballos perecieron entre 1804 y 1814. En 1812 cuando a Napoleón se le ocurrió caerle encima a Moscú, uno de cada 30 soldados quedó para contar el cuento. Los caballos murieron de frío, hambre o comidos por los soldados harapientos. En la batalla de Waterloo en 1815, el maltrato dado a los equinos le costó caro al chaparro, y el soberbio chiquinano mordió el polvo de la derrota aparatosamente. Su propio caballo Moranca, un hermoso gris árabe mediante el cual se echa por tierra el mito del caballo blanco de Napoleón (no le gustaban de ese color porque no eran cubretierra), fue capturado ya hecho cadáver por los ingleses.

Este trofeo de batalla fue llevado a Inglaterra y dos de sus cascos fueron convertidos en cajitas de tabaco para elegantes señores.

En la Guerra de Secesión de Estados Unidos, el norte usó caballos para infiltrar tropas al sur y causar enormes daños a los confederados. Muchos de estos caballos fueron comidos por hambrientos y harapientos soldados.

Otro asqueroso gesto de malagradecimiento del humano hacia el caballo fue el que se dio en la I Guerra Mundial, cuando la victoria viajó en las raudas patas de miles de caballos en Palestina. La 12a. División Australiana de Caballería le arrebató Palestina a los turcos en un operativo raudo de un día, cabalgando los soldados con las riendas del corcel en la mano izquierda y la bayoneta en la derecha hacia Beersheba, en lo que hoy es Israel. Siria y Palestina cayeron en manos de los ingleses gracias a estos corceles, pero a la hora del triunfo, los soldados fueron evacuados sin sus caballos, quienes fueron abandonados a su suerte en el Medio Oriente, acabando muertos de hambre o como caballos carretoneros. En 1930 Dorothy Brooke se convirtió en benefactora de estos veteranos de guerra con cascos, e hizo un hospital veterinario en El Cairo. Apelando al Korán, los veterinarios de este hospital que aún atienden en Egipto, lograron convencer a muchos árabes de tratar bien a sus equinos.

Si los caballos hubieran tenido voz para protestar, de seguro lo hubieran hecho cuando el desalmado general gringo Douglas MacArthur lanzó a policías montados en contra de los veteranos de guerra que protestaban en Washington contra el olvido gubernamental en 1932…

El triste cacaste de Moranca en el museo londinense del ejercito sigue arrancando baldes de lágrimas a generaciones, pero el caballo sigue siendo ejemplo de arduo trabajo, nobleza y gallardía, probando de nuevo que si herrar es humano… perdonar es caballo.